Lucha Fratricida y Desencanto Popular Causaron la Derrota del MAS

Lucha Fratricida y Desencanto Popular Causaron la Derrota

La crisis del MAS: lucha fratricida y desencanto popular causaron la derrota electoral del pasado domingo, un resultado que, según el analista y filósofo político Rafael Bautista, no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de desgaste que se remonta a la traición del proyecto plurinacional original y que se agudizó con la guerra interna entre sus principales líderes. Esta fractura no solo entregó el poder a la derecha, sino que la dotó de una mayoría parlamentaria que pone en jaque el futuro del país.

El Origen del Desencanto popular: La Traición al Proyecto Plurinacional

Para Bautista, el punto de inflexión se sitúa en la promulgación de la Constitución Política del Estado Plurinacional. Señala que, en connivencia con el gobierno de entonces, se le impusieron «candados y cerraduras» para mantener intacta la estructura liberal del Estado, traicionando el poder constituyente indígena. «Las banderas iniciales del vivir bien, la descolonización, lo plurinacional, quedaron como retórica», explica. Este viraje hacia políticas desarrollistas y pragmáticas comenzó a generar un desencanto en el «bloque indígena popular», que vio cómo su proyecto era cooptado por una nueva élite.

«Las banderas iniciales del vivir bien, la descolonización, lo plurinacional, quedaron como retórica»

La «Lucha Fratricida» que Desgastó al MAS

El analista describe el período reciente como una «lucha fratricida» y una «guerra intestina» que terminó por fracturar al partido. Tras la recuperación de la democracia en 2020, la base popular esperaba un reencauzamiento del proceso, pero en su lugar encontró una disputa descarnada por el poder entre las facciones de Evo Morales y Luis Arce.

Esta división fue hábilmente aprovechada por la derecha, que capitalizó el descontento. Bautista lo explica como una ley de la física política: «Cuando pierdes legitimidad, la legitimidad no se acaba, sino que la transfieres a otro de modo inmerecido». De esta forma, la derecha comenzó a crecer en legitimidad social mientras el MAS se perforaba desde adentro, culminando en la pérdida de apoyo popular que facilitó el golpe de 2019. Bautista sugiere incluso una hipótesis audaz para explicar la intensidad de esta fractura: la posible infiltración de servicios de inteligencia como la CIA y el Mossad, que retornaron al país tras el golpe, para exacerbar las divisiones y asegurar el desgaste del proyecto.

«Cuando pierdes legitimidad, la legitimidad no se acaba, sino que la transfieres a otro de modo inmerecido»

Autor